Una semana insólita en Halo Studios: ascendieron a su director cinematográfico y, días después, lo despidieron
La salida de Josh Daniels se conoce en el marco de una reestructuración que recorta 268 puestos en Xbox y que muda el desarrollo principal de la franquicia a Activision.
La escena, para quienes seguimos de cerca a Halo, tiene algo de esas postales de oficina que uno nunca quisiera ver: un mensaje publicado en LinkedIn, en primera persona, donde un desarrollador con una década en Microsoft cuenta que lo ascendieron y lo despidieron en la misma semana. La ironía es tan fina que parece guion cinematográfico, y justamente de eso se trataba su trabajo.
Josh Daniels, que hasta hace pocos días se desempeñaba como director cinematográfico de Halo Studios, confirmó su salida por esa vía y dejó una frase que condensa, mejor que cualquier comunicado oficial, el momento que atraviesa el estudio: «Ser promovido y despedido en la misma semana es bastante descabellado. Soy uno de los muchos afectados por los despidos en Halo Studios».
Una década dentro de Microsoft
Antes de ponerse al frente de las secuencias narrativas y la visión creativa de Halo: Campaign Evolved, Daniels había pasado por Forza Motorsport, otra de las franquicias pesadas de la casa. Esa trayectoria, que incluye títulos con enorme exposición pública, es la que vuelve más llamativa la decisión: hablamos de alguien que venía de trabajar en dos de las marcas más visibles del ecosistema Xbox.
Una restructuración que va mucho más allá de Halo
- 268 puestos de trabajo alcanzan los recortes anunciados por Matt Booty, director de contenido de Xbox.
- Los ajustes incluyen a Halo Studios, a otros equipos de desarrollo propios y a la estructura directiva de Xbox Game Studios.
- El desarrollo de la próxima entrega principal de Halo pasa a manos de Activision.
- Halo Studios quedará dedicado al soporte y mantenimiento de los juegos ya existentes.
- Undead Labs también sufrió recortes y ratificó que State of Decay 3 sigue en desarrollo activo, con una beta cerrada entre sus próximos pasos y un estreno previsto para 2027.
Lo de Daniels es, en definitiva, la cara más visible de un movimiento que cambia de raíz la organización de Halo: se separa el desarrollo principal del soporte, se terceriza lo nuevo en Activision y se licúan equipos en toda la división Xbox. Es una reconfiguración grande, de esas que suelen explicarse con la palabra «alineación» en los memorandos internos, pero que en la vida de las personas se traduce, justamente, en semanas como la que le tocó vivir a Daniels.
Si me preguntan qué espero de la próxima entrega de Halo con Activision al frente del desarrollo, les soy sincera: una mezcla de curiosidad y de cuidado. La franquicia tiene una identidad visual y narrativa muy marcada, y el desafio será ver cuánto de ese ADN cinematográfico sobrevive al cambio de manos. Ojalá, al menos, los equipos que queden del otro lado encuentren un puerto laboral un poco más estable que el que le tocó a Josh en estos días.
