Ventas pyme de agosto: el consumo se enfría por las tarifas y el peso de las deudas familiares
El índice de CAME marcó una caída real de 0,2% interanual y un retroceso de 2,7% frente a julio. Cuatro de los siete rubros relevados crecieron, pero alimentos, bazares y farmacias retrocedieron.
El consumo en los comercios minoristas pyme cerró agosto con una caída de 0,2% frente al mismo mes de 2024, medida en términos reales. Respecto a julio, el retroceso fue más marcado: 2,7%. Con ese resultado, el acumulado del año se ubica en -2,4%, según el índice que publica la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Vamos a los números: cómo se distribuyó el comportamiento por rubro
Cuatro de los siete sectores medidos crecieron en la comparación interanual. Perfumería lideró la suba con un alza de 12,8%, seguida por Textil e indumentaria con 6,4%, Calzado y marroquinería con 1,2% y Ferretería y materiales para la construcción con 0,3%. En el otro extremo, tres rubros retrocedieron: Bazar, decoración y muebles cayó 4,8%, Alimentos y bebidas retrocedió 2,5% y Farmacia descendió 0,5% (CAME).
- Perfumería: +12,8% interanual.
- Textil e indumentaria: +6,4% interanual.
- Calzado y marroquinería: +1,2% interanual.
- Ferretería y materiales para la construcción: +0,3% interanual.
- Bazar, decoración y muebles: -4,8% interanual.
- Alimentos y bebidas: -2,5% interanual.
- Farmacia: -0,5% interanual.
El comportamiento de los compradores estuvo atravesado por la cautela. Las familias concentraron el gasto en productos indispensables y postergaron bienes durables, calzado formal y artículos de mayor valor. Las compras puntuales que se observaron en panificados, indumentaria infantil y regalería respondieron al calendario escolar y al Día del Niño, pero no alcanzaron para compensar la caída general (CAME).
Desde el lado de los comercios, los márgenes se comprimieron por actualizaciones en listas mayoristas, fletes y la competencia de productos importados de bajo costo. Ante la dificultad para sostener promociones con cuotas sin interés, muchos locales recurrieron a descuentos por pago en efectivo, liquidaciones de temporada y acuerdos con bancos para intentar dinamizar el stock.
El balance que hicieron los propios comerciantes describe un cuadro recesivo. El 46,5% aseguró que su negocio empeoró respecto al año anterior, dos puntos porcentuales más que en julio. Apenas el 6,1% reportó una mejora, mientras que el 47,4% señaló que su situación se mantuvo igual. En cuanto a las expectativas para los próximos doce meses, el 42,8% prevé que su situación mejorará, el 43,9% espera que continúe igual y el 13,3% anticipa un deterioro. Sobre el clima de inversión, el 57,9% consideró que no es momento para invertir en su empresa (CAME).
Un dato que va en sentido contrario dentro del propio relevamiento: las ventas online de locales con presencia física subieron 17,6% interanual en agosto y 0,4% respecto a julio, lo que sugiere que el canal digital oficia de complemento ante un piso físico que no logra repuntar (CAME).
Indicador a seguir
La evolución de los rubros de consumo masivo —Alimentos y bebidas y Bazar, decoración y muebles— en septiembre, junto con el sostenimiento del salto en Perfumería, será la señal que permita distinguir si la retracción de agosto fue un amague coyuntural ligado a las tarifas y al peso de las deudas familiares o el inicio de un piso más bajo para el consumo pyme.
