Verónica vende dos plantas en Santa Fe y transfiere 225 puestos para aliviar el peso de su concurso preventivo
La láctea con sede en Buenos Aires y producción en la región centro-oeste santafesina cedió sus establecimientos de Clason y Suardi a dos sociedades con las que ya operaba bajo contratos de fasón. Los 15,5 millones de dólares que ingresarán cubren apenas una quinta parte del pasivo declarado, estimado en unos 77 millones de dólares al cierre de junio.
La láctea Verónica, fundada en 1923 en la provincia de Buenos Aires y con producción radicada en Santa Fe, avanzó en las últimas semanas con una operación que pretende descomprimir el cuadro financiero que atraviesa desde agosto, cuando se declaró en concurso preventivo. La compañía acordó la venta de sus plantas de Clason y Suardi a dos sociedades con las que ya mantenía vínculos comerciales, en una negociación que quedó incorporada al expediente que tramita ante el Juzgado Comercial Nº 17 y cuya concreción depende de la aprobación judicial.
Los números de la operación
Vamos a los números. La planta de Clason sería transferida a Lacterra S.A.S. por 9 millones de dólares, en tanto que la de Suardi pasaría a manos de Copalac S.A.S. por 6,5 millones de dólares. En ambos casos, la operación incluye el inmueble, la maquinaria y los activos vinculados a cada establecimiento. Los 225 trabajadores que se desempeñan en esos dos complejos quedarían bajo la responsabilidad de las sociedades compradoras, de acuerdo con los términos presentados en el expediente concursal (fuente: documento del concurso preventivo de Verónica).
Comparada con el mismo mes del año anterior, la foto cambia de manera sustancial. En junio de 2025 la empresa exhibía una facturación sostenida y un balance con ganancia de 3.414 millones de pesos; en junio de 2026 la compañía acumulaba pérdidas por 28.549 millones de pesos en su último ejercicio anual y un derrumbe del 26,5% en los volúmenes comercializados, que pasaron de 94.798 a 69.692 toneladas entre 2024 y 2025. Desde enero, además, la firma no abona los salarios de su personal.
Una transacción con antecedentes comunes
Las dos firmas adquirentes ya trabajaban dentro de esos establecimientos bajo la modalidad de fasón, un esquema por el cual una compañía elabora productos en instalaciones de terceros con equipamiento ajeno. Copalac comenzó a operar en Suardi el mes pasado, lo que permitió reactivar una fábrica que llevaba ocho meses sin actividad. En Clason, en tanto, Lacterra suscribió un contrato similar en julio, aunque la producción todavía no se puso en marcha porque el lugar permanecía en tareas de puesta a punto tras una paralización que se arrastraba desde enero.
El tamaño de la deuda y los reclamos pendientes
La operación no zanja el pasivo. Los 15,5 millones de dólares que ingresarían por las ventas representan cerca del 20% del pasivo total declarado por la compañía. La deuda, expresada en pesos al 30 de junio de 2026, ascendía a 118.496 millones, equivalentes a unos 77 millones de dólares al tipo de cambio de referencia. En ese monto se discriminaron los siguientes conceptos:
- Obligaciones fiscales y previsionales: 76.245 millones de pesos.
- Obligaciones comerciales: 26.861 millones de pesos.
- Deudas laborales: 10.357 millones de pesos.
- Obligaciones financieras: 4.211 millones de pesos.
- Otros conceptos menores por el saldo restante.
La magistratura a cargo del expediente solicitó a Verónica que acompañe los estatutos y la composición accionaria de ambas compradoras, que detalle los criterios con los cuales fueron elegidas, sus antecedentes comerciales y financieros y que precise si se evaluaron otras ofertas antes de cerrar la negociación (fuente: Juzgado Comercial Nº 17). La compañía, en tanto, mantiene sin actividad su tercera planta, radicada en Lehmann, donde se desempeñan 112 empleados y para la cual se analizan alternativas de reactivación.
“La transferencia implica que ambas plantas, su personal y sus activos pasen a sociedades que ya conocían el funcionamiento de los establecimientos, lo que reduce el riesgo de interrupción operativa, pero no resuelve la proporción mayoritaria del pasivo acumulado.”Luciana Zurbriggen, sección Economía
Indicador a seguir
El indicador a seguir en los próximos días es la resolución del Juzgado Comercial Nº 17 respecto de la homologación de las transferencias, junto con la evolución del pasivo concursal y el eventual destino de la planta de Lehmann, cuya continuidad productiva continúa sin definirse. La audiencia judicial que analizará los acuerdos de venta y la eventual aprobación de los traspasos constituye el próximo hito relevante del proceso.
