Verstappen sigue de racha en Austin y a Colapinto se le rompió el anhelo en la vuelta 41
El neerlandés de Red Bull se llevó la segunda carrera al hilo y amenaza con arruinarle la fiesta a Antonelli. El pilarense, en tanto, se bajó del Alpine con la transmisión hecha pedazos. Mientras tanto, el título de pilotos sigue al rojo vivo.
Max Verstappen levantó el puño antes de frenar. Ese gesto, ese clásico puñetazo al aire con el que el neerlandés despacha cada victoria, volvió a verse en el Circuito de las Américas, donde el piloto de Red Bull se llevó el Gran Premio de Estados Unidos por segunda vez consecutiva en la temporada, después de su éxito en Singapur.
La carrera en Austin, número a número
- Podio: Verstappen, Norris (McLaren) y Leclerc (Ferrari).
- Distancia total: 344,7 kilómetros sobre un trazado de 5,513 km con 20 curvas.
- Vuelta rápida del circuito: 1:36.169, marca de Leclerc desde 2019.
- Trazado inaugurado en 2012 con victoria de Lewis Hamilton, la primera de muchas en Texas.
Lando Norris y Charles Leclerc, que anda enojado con su Ferrari y con razón, completaron el podio en una carrera que se corrió con cielo cambiante y público a reventar. El dibujo del circuito, típico de la fábrica de Tilke, volvió a regalarle al público esos pianos y esas curvas ciegas que tanto le gustan a la tele. Cuesta no acordarse del 2012, cuando este escenario texano vio debutar a la Fórmula 1 con Hamilton como primer ganador, el mismo que después se mudaría a Mercedes para empezar a construir su leyenda moderna.
Y acá viene la otra cara de la moneda, la que más duele por estos pagos. Franco Colapinto no terminó la carrera. El argentino se bajó del Alpine en la vuelta 41 con la transmisión rota, otro capítulo triste del trío de carreras en Asia que lo dejó con más dudas que certezas. Su compañero Pierre Gasly, que había largado en zona de puntos, tampoco pudo sumar para la escudería francesa. Cuando el coche se rompe así, en plena recta, uno se acuerda de las veces que en la tribuna popular de Buenos Aires festejamos cada vez que un compatriota pasaba una curva. La mecánica, claro, no entiende de pasiones.
Antonelli, a un paso del título
Mientras Verstappen celebra, Kimi Antonelli mantiene chances matemáticas de consagrarse campeón del mundo antes de tiempo. Para eso necesita ganar la próxima carrera y que ni George Russell ni Lewis Hamilton sumen puntos. Si la diferencia con el segundo no llega a los 125 puntos en la próxima fecha, la definición se estirará hasta el final. La pelea, claramente, está lejos de terminar.
En el historial del Gran Premio de los Estados Unidos, Hamilton manda con cinco victorias en este escenario, un dato que vuelve a poner al británico en el centro de la conversación cada vez que se habla de Austin. La próxima fecha, ya con el calendario mirando hacia México, se viene con todo. Y por acá, uno se queda con la sensación agridulce de siempre: Verstappen se sube a lo más alto, el de Pilar se baja con el coche roto, y la Fórmula 1, como la vida, sigue dando revancha vuelta tras vuelta.
