Vuelve el básquet femenino y esta vez viene con historia: veinte equipos, un montón de caras nuevas y una pelota con sello propio
La décima edición de la Liga Femenina arranca este sábado con un récord de participantes. Peñarol y Vélez reaparecen, Boca se suma a la máxima categoría y cinco campeonas del Sudamericano ya tienen equipo confirmado.
Me imagino la imagen antes de que la pelota suba: la capitana de algún club dando el típico palmazo en el aire para que el estadio se prenda. Esa foto va a empezar a repetirse desde este sábado en cada cancha del país, porque la Liga Femenina de Básquetbol pone primera a su décima temporada con una cifra que hasta ahora era impensada: veinte equipos en competencia.
Son tres zonas, ida y vuelta en la fase regular y, después, a jugar. Lo concreto es que esta edición rompe un techo que el torneo venía empujando hace años. No es sólo un número inflado: la grilla tiene regresos que pesan y una camada de jugadoras con chapa internacional que se va a hacer notar desde el primer fin de semana.
Los que vuelven (y los que recién llegan)
- Peñarol reaparece tras nueve años. El Milrrayles marplatense no jugaba el torneo desde 2017 y vuelve con la liturgia de siempre.
- Vélez regresa tras cinco temporadas afuera. El Fortín disputó por última vez en 2021.
- Boca debuta en la máxima categoría femenina. Xeneize por fin se mete en la Liga con todo lo que eso implica en un club así.
- Unión Bahía vuelve a darle representación a Bahía Blanca con el estadio Manu Ginóbili como localía.Una linda manera de honrar el nombre.
Las cinco que vienen de selección
Cinco de las protagonistas del título argentino en el Sudamericano 2026 ya tienen club confirmado para el arranque. Para mí, esto es lo más jugoso de la previa: no es lo mismo leer la lista de equipos que saber dónde van a caer cada una de ellas. Laila Raviolo defenderá a Deportivo Berazategui, Sofía Lombardero se calza la de Vélez y vuelve con el club, Julia Fernández se mete en Boca para el debut Xeneize, Dalma Piri sigue en Ferro y Agostina Burani continuará en Obras. Cinco jugadoras con Sudamericano en el lomo, todas dentro de la misma liga. Eso empuja el nivel hacia arriba solito.
Cómo se cocina el campeón
El formato ya quedó claro: los cuatro mejores de cada zona avanzan a los cuadrangulares semifinales. De ahí salen tres ganadores más el mejor segundo, que pelearán en el Cuadrangular Final por el Torneo Apertura. Más adelante llega la Liga Nacional Femenina, con definición por playoffs. O sea: hay torneo corto y hay competencia larga. Doble premio al que banque el ritmo.
La pelota, ese detalle que a veces cambia todo
La novedad también está en el balón. La Asociación de Clubes firmó un acuerdo con la marca CH1 para ser la proveedora oficial de la pelota hasta la temporada 2030/31. El modelo elegido es el ATRIA 3500, con certificación FIBA Nivel 1. Parece un dato menor, pero cuando una se acostumbra a un tipo de pelota, cambiarla de entrada mete ruido en el tiro perimetral y en el pase largo. Veremos cómo lo digieren las internas en los primeros partidos.
La actividad sigue el domingo con cuatro partidos: Náutico frente a Regatas San Nicolás, Hindú contra Instituto, Independiente contra El Biguá y Quilmes frente a Peñarol. El lunes le toca el debut a Deportivo Berazategui, que recibe a Regatas San Nicolás en su cancha.
Yo me quedo con la vuelta de Peñarol como la imagen fuerte de esta previa. Ver al Milrrayles otra vez en una Liga Femenina con tantas jugadoras con selección es de esas cosas que a uno, confeso, le moja los ojos en cualquier cancha del sur. Si me preguntan cuál de los regresos puede sorprender, me juego por el conjunto marplatense. Pero el básquet es así: uno dice que va a pasar una cosa y termina pasando otra. Justo el sábado a la noche, cuando la pelota pique por primera vez en algún estadio del país, ahí arranca la respuesta verdadera.
