Cambiar de empleo formal a cuenta propia deteriora los ingresos reales más de un cuarto, según un informe privado
Un estudio de C-P Consultora sobre datos del INDEC entre 2023 y 2025 comparó remuneraciones de trabajadores que modificaron su categoría ocupacional. Las trayectorias que terminaron en el trabajo por cuenta propia arrojaron pérdidas, mientras que el ingreso al empleo privado registrado mostró subas de entre 31% y 34%.
La movilidad entre categorías laborales en la Argentina dejó huellas distintas en los ingresos reales de los trabajadores durante el período 2023-2025, según un relevamiento de la consultora C-P sobre paneles de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Vamos a los números: las trayectorias que terminaron en el empleo privado registrado mostraron mejoras de 34,3% para quienes provenían del cuentapropismo y de 31,6% para quienes venían de un puesto asalariado no registrado. En cambio, los recorridos en sentido inverso, es decir, salidas desde el empleo asalariado privado formal, cerraron con caídas en todos los casos analizados por el informe.
El estudio tomó ocho paneles de la EPH levantados entre 2023 y 2025 y siguió a personas de entre 18 y 65 años, comparando su ocupación principal con la remuneración mensual declarada en cada período. Los porcentajes reflejan variaciones promedio del ingreso real, es decir, de la capacidad de compra efectiva de esos haberes, una vez descontado el efecto de la inflación.
Salidas del empleo privado formal, todas con retroceso
- Hacia el trabajo por cuenta propia: -27,8% en el ingreso real promedio.
- Hacia un puesto asalariado no registrado: -13,9%.
- Hacia el sector público: -5,4%.
- Permanecer en el mismo puesto privado registrado: +2%.
El cuadro permite observar que ninguna de las tres salidas contempladas desde el empleo asalariado privado formal terminó con saldo positivo en términos de poder adquisitivo. La pérdida más pronunciada se registró en quienes migraron hacia el cuentapropismo, con un retroceso que superó el cuarto de la remuneración real. El paso hacia un empleo asalariado informal también deterioró los ingresos, aunque a un ritmo más moderado, en tanto que el traspaso al sector público arrojó una merma cercana al 5,4 por ciento.
En el otro extremo, la comparación con el mismo mes del año anterior muestra que las trayectorias que concluyeron en el empleo privado registrado fueron las más favorables. Quienes dejaron el trabajo por cuenta propia para insertarse en un puesto formal percibieron, en promedio, un aumento real de 34,3%, mientras que los asalariados no registrados que lograron esa transición acumularon una suba de 31,6% (C-P Consultora, sobre datos de la EPH-INDEC). Los movimientos hacia el trabajo por cuenta propia, en tanto, resultaron negativos para el conjunto de las categorías asalariadas analizadas: empleados privados registrados, asalariados informales y trabajadores del sector público vieron caer su ingreso real cuando migraron hacia esa modalidad.
La firma LCG, al analizar la dinámica del mercado de trabajo, aporta una lectura complementaria sobre el ingreso de más personas a la búsqueda de empleo. Según esa consultora, el fenómeno responde en buena medida a hogares que necesitan complementar sus ingresos para cerrar el presupuesto familiar. Esa presión sobre los recursos del hogar aparece, así, como uno de los motores detrás de los cambios de categoría ocupacional que describe el informe de C-P. El indicador a seguir en las próximas mediciones de la EPH será la evolución del ingreso real de los asalariados privados registrados, para verificar si las mejoras captadas entre 2023 y 2025 se sostienen en un escenario económico todavía volátil.
