Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Comodoro Rivadavia se reposiciona como destino de naturaleza con ballenas sei, buceo y senderismo desde febrero de 2027

La ciudad chubutense acelera su diversificación turística con más de 50 vuelos semanales, una nueva estación náutica y una agenda que combina mar, estepa y patrimonio petrolero. La temporada formal de avistaje de ballenas sei abre una ventana inédita en el golfo San Jorge.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 23 d
Comodoro Rivadavia se reposiciona como destino de naturaleza con ballenas sei, buceo y senderismo desde febrero de 2027

La altura inicial del viaje a Comodoro Rivadavia se mide en frecuencias aéreas: más de cincuenta vuelos por semana conectan a la ciudad chubutense con Buenos Aires, Córdoba y otros puntos de la Patagonia, un dato que reconfigura la logística de cualquier recorrido por la región. Esa conectividad, sumada a la oferta hotelera y a la posibilidad de combinar paseos urbanos con salidas hacia la costa y la meseta, ubica al destino en un lugar creciente del mapa turístico nacional. La ciudad trabaja para dejar atrás la imagen asociada exclusivamente a la cuenca petrolífera y avanzar hacia una propuesta donde el mar, la estepa y la historia convivan en un mismo itinerario.

Caminatas, ciclismo y deportes de viento sobre el golfo

Para los viajeros que llegan en busca de actividad física, el Pico Salamanca se presenta como una de las opciones ineludibles. Con 576 metros de altura, la ascensión ofrece un recorrido exigente y recompensa con vistas panorámicas del golfo San Jorge, del mar abierto y de las formaciones del sector norte. Quienes prefieran trayectos menos demandantes disponen de alternativas de ciclismo y cabalgatas, mientras que los deportes de viento ganan espacio en la costa con propuestas de kitesurf y windsurf. La variedad de opciones apunta a un perfil de turista activo, dispuesto a combinar esfuerzo físico con observación del paisaje.

Rocas Coloradas, lobos marinos y ballenas

El Área Natural Protegida Rocas Coloradas concentra otra de las apuestas fuertes del destino. Los tonos rojizos del terreno se funden con el mar en un escenario donde se conjugan formaciones geológicas, restos de bosques petrificados de varios millones de años y sectores con concentración de fauna. A esa oferta se suma, desde febrero de 2027, el inicio formal de la temporada de avistaje de ballenas sei, una especie oceánica que se aproxima a la costa hasta unas dos millas. La actividad marina se completa con salidas de esnórquel y buceo con lobos marinos, a una breve navegación de la costanera del centro, y con la reciente inauguración de una estación náutica que ordena y jerarquiza las prestaciones existentes.

  • Pico Salamanca: ascenso de 576 metros con vistas al golfo San Jorge, opción para ciclismo, cabalgatas y deportes de viento.
  • Área Natural Protegida Rocas Coloradas: paisaje de tonos rojizos, bosques petrificados y fauna.
  • Avistaje de ballenas sei: inicio formal de la temporada en febrero de 2027, con presencia registrada hasta unas dos millas de la costa.
  • Buceo y esnórquel con lobos marinos: sitios a breve navegación de la costanera del centro.
  • Nueva estación náutica: infraestructura para ordenar las actividades marinas y jerarquizar la oferta.

Mesa regional y memoria del petróleo

La gastronomía local traduce la identidad de la comarca. Cordero patagónico, guanaco y productos del mar componen una carta donde sobresalen los langostinos del golfo San Jorge y la centolla que aportan los pescadores artesanales. También aparecen platos con algas locales y propuestas de coctelería, en una escena que encuentra en iniciativas como Festín de Sabores un espacio para difundir la producción regional. El recorrido urbano, en tanto, permite otra lectura del destino: el descubrimiento de petróleo en el Pozo N.° 2, a comienzos del siglo XX, atrajo empresas y configuró barrios enteros vinculados con esa actividad. El museo del petróleo conserva esa memoria, y la herencia inmigrante suma otra capa de identidad que la ciudad todavía debe exhibir con mayor decisión. Aún falta consolidar circuitos que articulen el patrimonio petrolero con la nueva oferta de naturaleza; también queda pendiente resolver la presión inmobiliaria y turística sobre zonas sensibles como Rocas Coloradas, donde la fauna y los bosques petrificados no admiten improvisaciones. El futuro inmediato dirá si Comodoro Rivadavia logra sostener, más allá del anuncio, una temporada de ballenas sei que no repita los errores de otros destinos costeros argentinos que pasaron de la promesa al deterioro en pocos años.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

Te puede interesar