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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El empleo formal acumula una pérdida de 354.128 puestos desde fines de 2023 y la industria lleva 20 meses en retroceso

El SIPA registró en junio una nueva baja mensual del 0,1% en el trabajo asalariado registrado, con caídas en el sector privado, el público y el personal doméstico. El monotributo fue la excepción. Adelantos de julio muestran una estabilización explicada por menos contrataciones, no por menos despidos.

Por Luciana ZurbriggenEconomía · · hace 35 d
El empleo formal acumula una pérdida de 354.128 puestos desde fines de 2023 y la industria lleva 20 meses en retroceso

El empleo asalariado registrado volvió a retroceder en junio y profundizó la tendencia contractiva que se observa desde noviembre de 2023. Según los datos procesados por la Secretaría de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en el sexto mes del año se perdieron 12.260 puestos de trabajo en relación a mayo, lo que equivale a una caída mensual del 0,1% y a una contracción interanual del 1,5%. Vamos a los números: el balance acumulado desde fines de 2023 arroja una pérdida de 354.128 trabajadores formales, una magnitud que da cuenta del ritmo sostenido de la destrucción de empleo en los últimos dos años y medio.

Cómo se distribuyó la caída del mes

  • Sector privado: 6.261 puestos menos, una baja mensual del 0,10%.
  • Sector público: 5.127 puestos menos, una merma del 0,15%.
  • Personal de casas particulares: 872 posiciones menos, equivalente al 0,20%.
  • Monotributo: 4.360 inscriptos adicionales, con un alza del 0,20%, como único segmento en positivo.

El detalle sectorial permite dimensionar la profundidad del fenómeno. El sector privado acumula una merma de 246.312 puestos desde noviembre de 2023 (3,9% en términos relativos), el sector público recortó 87.629 (2,5%) y el personal doméstico perdió 20.187 (4,3%). En el otro extremo, el monotributo incorporó 169.026 personas en ese mismo período, un incremento del 8,3%, lo que sugiere un desplazamiento de trabajadores formales hacia esquemas de facturación independiente como mecanismo de subsistencia frente al cierre de puestos asalariados.

En la comparación con junio de 2025, el cuadro interanual tampoco muestra señales de recuperación. El empleo asalariado privado se contrajo 1,9%, con 121.000 personas menos; el empleo público retrocedió 0,9% (30.500 trabajadores menos); y el personal doméstico registró la única variación positiva, con un alza del 0,8% (3.500 adicionales). Estas cifras surgen de los registros administrativos del SIPA y fueron procesadas por la Secretaría de Trabajo.

Sectores más golpeados y la mirada de los especialistas

Por rama de actividad, la industria manufacturera acumula 20 meses consecutivos de desempeño negativo y el comercio, 13. En junio, los mayores descensos mensuales se registraron en servicios comunitarios, sociales y personales (0,5%), intermediación financiera (0,4%) y hoteles y restaurantes (0,3%). En el otro extremo, pesca, minería y actividades inmobiliarias mostraron leves avances. Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, señaló que el sector privado encadena 13 meses consecutivos de retracción y que los niveles actuales de empleo equivalen a los registros de fines de 2014, una referencia que ubica la caída en una perspectiva histórica preocupante para el mercado laboral formal argentino.

“Los niveles actuales de empleo asalariado privado en Argentina equivalen a los de fines de 2014, lo que muestra la profundidad del retroceso.”Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma

Los indicadores adelantados de julio muestran una cierta estabilización del empleo en los principales aglomerados urbanos. Sin embargo, según la Secretaría de Trabajo, ese freno no responde a una reducción de las desvinculaciones sino a una merma en las nuevas contrataciones por parte de las empresas, lo que anticipa un mercado laboral que permanece estancado en niveles bajos antes que en proceso de recuperación efectiva. El indicador a seguir en las próximas mediciones será la evolución del monotributo: si mantiene su crecimiento podría confirmarse la tendencia a la sustitución de relaciones laborales formales por inscripciones independientes, mientras que una desaceleración en su ritmo de altas podría empezar a sugerir un piso en la destrucción de empleo asalariado.

LZ

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