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Lunes, 19 de octubre de 2026
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La pantalla que le regaló una marcha a la China del siglo XX

Estrenada en mayo de 1935 en plena guerra civil, una película de propaganda convirtió su canción central en el himno del país, con el aval de Mao Zedong y el paso de los años como respaldo constitucional.

Por Antonella FerrerCultura y espectáculos · · hace 1 h
La pantalla que le regaló una marcha a la China del siglo XX

Me imagino la sala del cine Diantong aquella tarde del 24 de mayo de 1935: butacas de madera, un público que hablaba en voz baja mientras los focos se apagaban y la pantalla empezaba a llenarse de imágenes de Shanghái. La guerra civil ya llevaba cuatro años partiendo al Partido Comunista del Kuomintang, y en ese contexto tan áspero la productora se jugaba sus últimas cartas con un film que mezclaba romance, amistad y una invitación bastante directa a sumarse a la resistencia contra la invasión japonesa. La película se llamó Feng yun er nü, que en Occidente se tradujo como Children of Troubled Times, y la dirigió Xu Xingzhi con el guionista Tian Han a cargo de los diálogos.

La historia era simple y, a la vez, terriblemente eficaz para la época: un poeta se deja llevar por el amor y la vida cosmopolita en Shanghái mientras su amigo parte al frente; cuando la noticia de la muerte del amigo lo golpea, decide abandonar la comodidad y sumarse a la lucha. Tian Han, que ya tenía una trayectoria vinculada al teatro y la canción patriótica, escribió la letra del tema central y convocó a Nie Er para componer la música. El resultado fue La marcha de los voluntarios, que Pathé Records grabó con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi y que, según los registros de la época, empezó a sonar en cuanto la película se exhibió.

De la sala al frente de batalla

La marcha se difundió a la par del conflicto: se cantaba en actos, en radios y hasta en las trincheras. En 1941, cuando la guerra ya estaba instalada en la memoria colectiva, se grabó incluso una versión cuya recaudación se destinó a la resistencia china, un detalle que habla de hasta qué punto la canción había dejado de ser un número musical para convertirse en una herramienta política y emocional. El guionista Tian Han, en tanto, fue detenido por el Kuomintang poco después del estreno, en medio de la presión que terminó por hacer cerrar a la productora Diantong, que apenas alcanzó a filmar un puñado de títulos antes de desaparecer.

  • Mayo de 1935: se estrena Children of Troubled Times en cines chinos, dirigida por Xu Xingzhi y escrita por Tian Han.
  • Nie Er compone La marcha de los voluntarios, que se vuelve himno oficioso de la resistencia durante la guerra civil y la invasión japonesa.
  • 1949: el comité encargado de elegir himno analiza 694 propuestas y, con el visto bueno de Mao Zedong, adopta la canción de forma provisional.
  • Décadas después, el tema deja de ser solución transitoria y queda incorporado al texto constitucional chino.
  • La película original se conserva completa en Internet Archive, aunque por ahora no cuenta con subtítulos en español.

Cuando el país debió elegir himno, en 1949, el comité recibió 694 partituras y letras para evaluar; sin embargo, la marcha ya sonaba en actos públicos y en la memoria de una generación entera, así que terminó siendo la elegida con el aval personal de Mao Zedong. Lo que había nacido como una canción de propaganda para una película modesta pasó, con los años, de solución provisoria a norma constitucional, algo muy difícil de igualar en la historia del cine.

El propio filme dejó una herencia dentro del cine chino: en 1959, en el décimo aniversario de la República Popular, se estrenó Nie Er, un biopic sobre el compositor del himno, y cuatro décadas más tarde llegó The National Anthem, una producción que repasaba la historia de la canción y que, según los registros disponibles, no tuvo buena recepción en taquilla. Quién te dice: a veces la mejor versión de una historia ya quedó hecha en blanco y negro, en una sala llena de murmullos, mucho antes de que alguien imaginara que esa melodía iba a terminar firmada en una constitución.

AF
Antonella FerrerCultura y espectáculos

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