Los Fairbank se desangran por una herencia: Guy Ritchie vuelve al crimen con un reparto de lujo
Benedict Cumberbatch, Rosamund Pike y Anthony Hopkins protagonizan el nuevo thriller del director británico, que también escribe y produce. La película llega a los cines el 19 de febrero de 2027 y ya tiene su primer adelanto.
La pantalla se abre sobre una mansión inglesa donde las paredes guardan secretos y los pasillos huelen a whisky caro y a rencores viejos. Ahí, entre copas vacías y documentos firmados con pulso tembloroso, arranca el conflicto de "Wife and Dog", la nueva película que vuelve a poner a Guy Ritchie frente a una historia de criminenes, lealtades rotas y cuentas pendientes. El primer tráiler ya deja claro que el realizador británico no se aleja de ese terreno que conoce de memoria: el de los hombres peligrosos que se matan entre ellos con una sonrisa en la boca.
El motor de la historia es una sucesión que nadie quiere perder. La sinopsis oficial lo resume con una frase que define el clima de la película: "La codicia implacable de la familia Fairbank y sus asociados alimenta la traición y el asesinato en la batalla por la sucesión". A partir de ahí, lo que empieza como una pelea por una herencia se transforma en una cadena de violencia que alcanza a todos los que alguna vez tuvieron algo que ver con el apellido.
Un elenco pensado para las miradas largas
Ritchie no se guardó nada a la hora de armar el reparto. Benedict Cumberbatch lleva las riendas del elenco y comparte escenas con Rosamund Pike, Anthony Hopkins y Paddy Considine, tres nombres que ya saben cómo habitar un thriller sin despeinarse. Los acompañan Cosmo Jarvis y James Norton, dos actores que vienen demostrando que se mueven con comodidad en historias de hombres al límite. El rodaje también confirma algo que el director ya había mostrado en sus trabajos anteriores: que le gusta rodar en inglés británico, con esa cadencia cortante y seca que tienen las películas de mafiosos cuando se hacen en las islas.
- Benedict Cumberbatch, el gran protagonista de esta historia de familia y traiciones.
- Rosamund Pike, especialista en papeles donde la elegancia esconde algo turbio.
- Anthony Hopkins, que vuelve a ponerse en la piel de un patriarca con pasado oscuro.
- Paddy Considine, Cosmo Jarvis y James Norton, que completan un elenco con fuste.
- Guy Ritchie firma el guion, produce y dirige, un triple paso que suele ser su marca registrada.
El primer adelanto no escatima en acción ni en violencia, pero tampoco apura la intriga. Hay escenas de peleas, persecuciones y traiciones a media luz, con una estética que recuerda a sus trabajos más exitosos. Quien haya visto "The Gentlemen", la serie y la película, sabe que Ritchie sabe dosificar la tensión y dejar que el espectador arme las piezas del rompecabezas antes del golpe final. Esta vez, en cambio, parece dispuesto a ir un poco más rápido, consciente de que el tema de la sucesión y el crimen familiar pide, como decía un viejo guion suyo.
El estreno en cines está previsto para el 19 de febrero de 2027, lo que deja varios meses por delante para que el material promocional siga sumando miradas. Mientras tanto, Ritchie tiene otros frentes abiertos: la serie "El joven Sherlock", la producción de "Tierra de mafiosos" y la segunda parte de "The Gentlemen", además de "Viva La Madness", una continuación de "Crimen organizado" que lo reencontrará con Jason Statham y un reparto que incluye a Vinnie Jones, Jason Isaacs, Ben Foster, Camila Mendes, Jonny Lee Miller y el músico Rauw Alejandro.
Un director que ya sabe cómo contar estas historias
"Wife and Dog" no es un experimento para Guy Ritchie: es la confirmación de un oficio. El realizador británico lleva más de dos décadas moviéndose en el universo del crimen con estilo propio, desde sus primeros largometrajes hasta la saga de "The Gentlemen" o la reinvención del detective de Baker Street para televisión. En este nuevo proyecto, además, se permite algo que no siempre se ve en sus películas: una reflexión sobre los lazos de sangre y sobre lo que una familia está dispuesta a hacer cuando el dinero entra en la conversación.
Yo confieso que miro esta película con la expectativa de quien sabe que Ritchie, cuando se lo propone, sabe encontrar el tono justo entre el thriller elegante y la comedia negra. El tráiler alcanza para ilusionarse: la dirección de arte promete, el elenco tiene peso y el conflicto central, una herencia que se convierte en una guerra, tiene la suficiente densidad como para sostener un metraje largo sin caer en lugares comunes. Habrá que esperar hasta 2027 para saber si la apuesta cierra como tiene que cerrar, pero la primera impresión deja a los Fairbank instalados en la agenda del cine que viene.
