Niki afina pianos y abre cajas fuertes: llega al streaming "Un talento único", el thriller con oído de oro
El primer filme de ficción del documentalista ganador del Óscar Daniel Roher propone un atraco elegante, minucioso y casi musical, con Leo Woodall como protagonista y un Dustin Hoffman que se roba cada escena en la que aparece.
La sala del conservatorio huele a madera vieja y a barniz, y el silencio pesa de una manera particular, esa que solo se consigue cuando alguien lleva un rato afinando un piano y el mundo se ordena nota por nota. Algo de esa calma, de esa precisión casi quirúrgica, sobrevuela "Un talento único" ("Tuner"), la película que acaba de aterrizar en el catálogo de streaming y que se presenta como un thriller de atracos con una premisa tan singular como su título: un joven afinador de pianos con hiperacusia trabaja en casas adineradas y conservatorios, y usa ese mismo oído fuera de lo común para abrir cajas fuertes en operaciones clandestinas. La idea, de entrada, atrapa.
Detrás de la cámara está Daniel Roher, director canadiense que hasta ahora se había hecho un nombre en el documental político gracias a "Navalny", el filme sobre el opositor ruso Alexei Navalny que se llevó el Óscar al mejor documental. "Un talento único" marca su salto al largometraje de ficción, y se nota la mano de alguien que sabe dosificar la información: la película arranca con Niki, el personaje al que da vida Leo Woodall, en su rutina diaria afinar instrumentos en mansiones donde la música parece más un objeto decorativo que algo que se disfruta. Es justamente en ese ir y venir por interiores lujosos donde el protagonista empieza a cruzarse con un mundo paralelo, el de los golpes perfectos, donde su oído se vuelve la herramienta clave.
Un oído que conduce la película
Lo más interesante de la propuesta es cómo el sonido no funciona como mero acompañamiento de las imágenes, sino que termina llevando la narración. Roher se detiene en los mecanismos internos del piano, en las cuerdas vibrando, en el movimiento casi imperceptible de las piezas, y a partir de ahí construye una estética del detalle. Esa misma obsesión por lo minúsculo es la que después justifica las escenas de robo: si el oído puede captar una frecuencia equivocada en una cuerda, también puede descifrar la combinación de una cerradura compleja. No es magia, es percepción llevada al límite.
“El oído es su herramienta de trabajo y, a la vez, su mejor cómplice para meterse en problemas.”Antonella Ferrer
En el reparto, Leo Woodall carga con el peso del protagonista con solidez y una presencia física medida, sin excesos, mientras que la aparición de Dustin Hoffman como el veterano afinador que lo apadrina le da a la historia un respaldo inesperado. Hoffman, curtido en mil batallas cinematográficas, aparece lo justo y necesario para aportar peso dramático y mostrar, de paso, el contraste entre la experiencia y la urgencia del personaje más joven.
Un thriller sin pretensiones de genialidad
"Un talento único" no intenta reinventar el género ni propone nada que no hayamos visto en otras películas de atracos: personaje con una habilidad muy concreta, operaciones que van escalando en dificultad, conflictos que se van tensando con reloj incluido. Lo que la sostiene y la diferencia es la ejecución. Roher maneja los tiempos con precisión, sabe cuándo quedarse en un plano detalle y cuándo cortar para acelerar la trama, y eso hace que las casi dos horas se pasen sin sobresaltos ni baches narrativos graves. Tiene, sí, las limitaciones lógicas de una producción de escala media, con algún giro algo mecánico y un villano de los que podrían haber dado más juego, pero nada que rompa el pacto con el espectador.
Dicho todo esto, y sin que sirva de spoiler, lo que más me quedo de la película es la sensación de que Roher filmó con la misma delicadeza con la que se afina un piano: tocando apenas lo necesario, dejando que cada nota suene hasta el final antes de pasar a la siguiente. En un catálogo de streaming saturado de thrillers genéricos, encontrar uno que apuesta por los detalles en lugar de por el ruido es, para mí, una de esas pequeñas alegrías que justifican la suscripción. Si te atraen las historias de robos ingeniosos, con protagonistas de habilidades poco convencionales, "Un talento único" merece una oportunidad al lado de clásicos modernos como "The Italian Job" o "Ocean's Eleven".
