Olímpico le pasó por encima al Xeneize y gritó su primera victoria en el Rosales
El Negro fue una aplanadora desde el salto inicial, llegó a sacar 21 de diferencia en el entretiempo y resistió la reacción bostera sobre el cierre. Austin Wrighten clavó cinco triples y fue la figura de la noche en La Banda.
Lo vi en el Rosales, hace ya unos cuantos inviernos, cuando el Negro todavía peleaba ascensos y la tribuna norte se caía a pedazos cada vez que tiraba un triple. Anoche, en cambio, la imagen fue otra: un Olímpico que salió a comerse la cancha desde el salto inicial, con una intensidad que Boca jamás encontró cómo frenar. Y así se explica la primera victoria del Negro en la temporada, 93-80, con un parcial demoledor en el primer cuarto que dejó al Xeneize mirando desde muy abajo.
El arranque fue una declaración de intenciones. En cinco minutos ya ganaba 22-9, con Paz haciendo daño en la pintura y un Wrighten que parecía no errar desde la línea de tres. La pelota circuló rápida, la defensa cerró los caminos hacia el aro y el banco respondió cuando Leo Costa metió mano: Mariani entró y aportó de inmediato, justo lo que necesitaba un equipo que venía de empezar el año con dudas. El primer cuarto se fue 35-17, y el entretiempo llegó con 21 de ventaja: 55-34, un número que en Santiago del Estero hacía mucho no se veía contra un grande.
Bocaó tarde y no le alcanzó
En la Liga no hay diferencia que sobreviva a tres cuartos tibios, y los de la Ribera lo saben bien. En el tercer período se empezaron a soltar: Monacchi se hizo cargo del perímetro, Cáffaro castigó en la zona pintada y la visita fue limando la desventaja. Llegaron al último cuarto abajo 74-63 y, con empuje, se pusieron a cinco puntos cuando el partido empezaba a prometer un final de infarto.
Pero este Olímpico tiene una cosa que el del año pasado no mostraba tanto: paciencia. Lucas Pérez manejó los tiempos, la pelota no se apuró y Jeremías Frontera se plantó en la línea de libres sin temblar. Ahí se rompió el sueño bostero. Boca se quedó a seis de la orilla y, cuando quiso volver a meterse, ya no le quedaba resto.
- Wrighten: 27 puntos y 5 de 9 en triples, la gran figura del Rosales.
- Paz: 18 puntos para sostener el arranque arrollador.
- Pérez: 14 tantos y 9 asistencias, el termómetro del equipo en el cierre.
- Frontera: 14 puntos y libres clave en los últimos minutos.
- Cáffaro: 26 puntos y 10 rebotes en Boca, pero insuficientes para revertir la historia.
Ahora viene la pregunta del millón, la que se hacen en La Banda cada vez que el Negro encadena un juego así: ¿puede sostenerlo? El próximo partido, justamente, será otra prueba de fuego para saber si esto fue una noche inspirada o el nacimiento de un equipo que se mete de lleno en la pelea grande del torneo.
