Resident Evil vuelve a las salas con un arranque que promete romper récords históricos de la saga
La película dirigida por Zach Cregger debutó con 24 millones de dólares en su primer día en Estados Unidos y se encamina a superar la marca de apertura de Ultratumba. Críticas casi unánimes y un presupuesto de 75 millones completan el cuadro de un estreno que tiene a toda la franquicia expectante.
La pantalla se enciende y uno vuelve a caminar por esos pasillos que tantas veces reconoció en los videojuegos y en el cine. Hay algo de regreso familiar en la nueva adaptación de Resident Evil, que acaba de desembarcar en las salas norteamericanas con una cifra inicial que ya hizo ruido: 24 millones de dólares en su primera jornada, según los datos de recaudación que circularon en las últimas horas. Para ponerlo en perspectiva, se trata de un arranque que la posiciona a las puertas de quebrar un récord que lleva más de una década vigente dentro de la propia saga.
La referencia ineludible es Resident Evil 4: Ultratumba, la cuarta entrega cinematográfica de la franquicia, que entre 2010 y el correr de los años se consolidó como el techo de la serie en materia de apertura en Estados Unidos, con 26,65 millones de dólares durante su primer fin de semana completo. La nueva versión, dirigida por Zach Cregger, quedó a centímetros de esa marca apenas en un día, y las proyecciones para el cierre del fin de semana superan los 50 millones. Si la cifra se confirma, estaríamos ante la mayor recaudación inaugural de Resident Evil en el mercado estadounidense, un dato que ningún fan de la saga puede mirar con indiferencia.
Presupuesto, críticas y otra marca en el horizonte
La película llega con el respaldo de Sony, que destinó un presupuesto de 75 millones de dólares a la producción. Es importante no mezclar los tantos: ese monto es lo que costó hacerla, mientras que los 24 millones del debut son ingresos de boletería correspondientes únicamente a Estados Unidos y a un solo día. Es decir, la recaudación inicial todavía no alcanza para cantar victoria en términos de retorno de inversión, aunque el camino parezca promisorio. A eso se suma la recepción de la crítica especializada, que hasta el momento le otorga un 96 por ciento de valoraciones positivas, un registro que la convierte en la primera entrega con actores en imagen real de toda la saga en alcanzar una evaluación favorable de manera tan contundente.
- 24 millones de dólares recaudados en el primer día en Estados Unidos.
- Proyección superior a los 50 millones para el fin de semana completo.
- 26,65 millones de dólares: récord de apertura del fin de semana de Resident Evil 4: Ultratumba, la marca a superar.
- 60,12 millones de dólares: total acumulado en Estados Unidos por Ultratumba, el próximo techo histórico que la nueva entrega podría amenazar.
- 75 millones de dólares de presupuesto asignado por Sony a esta producción.
- 96 por ciento de críticas positivas según los primeros relevamientos.
Hay otra cifra que también queda en el horizonte, y que tiene a la propia Ultratumba como protagonista: sus 60,12 millones de dólares acumulados a lo largo de toda su carrera en el mercado norteamericano. Si la nueva película cumple con las expectativas de apertura y mantiene el ritmo en las semanas siguientes, podría arrimarse a ese total e incluso superarlo. Falta todavía mucho recorrido en cartelera y mucho público por convocar, de modo que no es un resultado confirmado: es una posibilidad que el estreno dejó picando.
El futuro de la franquicia y la voz de su director
En medio de los números, hubo una declaración de Zach Cregger que me llamó la atención y que me parece justo compartir porque marca el pulso creativo de todo lo que viene. El director dijo que no tiene interés en volver a trabajar con una propiedad ajena, una frase que deja la puerta entreabierta para una eventual continuación pero sin su firma. Su postura abre un interrogante enorme: ¿quién podría tomar el timón de Resident Evil si esta película termina de consagrarse como el relanzamiento que la franquicia necesitaba? Es una pregunta que hoy no tiene respuesta, pero que ya empieza a sobrevolar las conversaciones entre quienes seguimos de cerca estos universos.
Mientras tanto, lo concreto es lo que se ve en las salas: una sala llena, comentarios que se cruzan en la cola del pochoclo y la sensación de que Resident Evil acaba de encontrar un nuevo aire. Confieso que a mí, que crecí viendo estas películas y jugando estos videojuegos, me emociona ver cómo una saga tan querida puede reinventarse sin perder el ADN que la hizo reconocible. Si los números se terminan confirmando durante el fin de semana, no habrá dudas: estamos frente a un punto de inflexión para una franquicia que, contra todos los pronósticos, sigue vigente y con público fiel de la mano de un director que, curiosamente, ya avisó que probablemente no vuelva a sentarse en esta silla.
