Sangre, espuma y poder: la nueva serie de Netflix que se atreve a abrir las puertas del clan Guinness
Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn encabezan el drama de época creado por Steven Knight, que retrata las peleas internas de la familia detrás de la cerveza más famosa de Irlanda.
Imaginate la escena: un salón oscuro en Dublín, el humo de las chimeneas espeso como niebla de noviembre, copas de cristal tallado todavía con restos de cerveza negra sobre la mesa, y alrededor, cuatro herederos que se miran como gatos en un callejón sin salida. Esa es, más o menos, la postal que abre La casa Guinness, la nueva serie de Netflix que se anima a meter la cámara dentro del clan más famoso de Irlanda justo en el momento en que el apellido empieza a pesar más que cualquier barril de stout.
Son ocho episodios que arrancan en 1868, cuando muere Benjamín Lee Guinness y deja a sus hijos al frente de uno de los imperios cerveceros más poderosos del siglo XIX. Lo que debería haber sido una sucesión ordenada se transforma, episodio tras episodio, en una pulseada de intereses cruzados, rencores viejos y secretos guardados bajo llave que amenazan con resquebrajar a la familia desde adentro.
Un linaje en guerra
Arthur y Edward Guinness quedan en el centro de la tormenta, pero no están solos: cada heredero tiene su propia apuesta y sus propias cuentas pendientes, y la serie se encarga de mostrar cómo esas diferencias se traducen en decisiones que pueden cambiar para siempre el rumbo de la cervecería. Steven Knight, el mismo creador de Peaky Blinders, vuelve a hacer lo que mejor sabe: armar un drama de época donde las peleas de clase, los vínculos familiares y la violencia del poder se dan la mano como en una taberna después del horario de cierre.
La producción no se queda en lo puertas adentro de la mansión. También se asoma a la Irlanda del siglo XIX, con sus desigualdades profundas y sus tensiones políticas como telón de fondo, para que el espectador entienda que el peso económico de los Guinness chocaba de frente con una sociedad en plena transformación. El elenco lo encabezan Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn, y los acompañan Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly, entre otros.
- Ocho episodios ubicados en la Irlanda de 1868, tras la muerte de Benjamín Lee Guinness.
- Creada por Steven Knight, responsable de Peaky Blinders.
- Elenco principal: Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn.
- Elenco de apoyo: Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly.
- Disponible en Netflix, con el conflicto entre Arthur y Edward como motor de la trama.
Si ya viste Peaky Blinders, vas a reconocer la firma: ese gusto por los encuadres oscuros, los diálogos filosos y las familias que se quieren y se destruyen al mismo tiempo. La casa Guinness toma ese molde y lo traslada a una dinastía real, con la dificultad extra de que cuando los personajes tienen nombre y apellido conocidos, la responsabilidad de no deformar la historia pesa el doble.
Por eso, a mí, que suelo desconfiar de las series históricas que prometen demasiado, esta me terminó ganando con una mezcla que funciona: intriga de herencia al viejo estilo, contexto social bien plantado y personajes que respiran. La casa Guinness no es solo una postal de época ni un folleto sobre cómo se fabrica cerveza: es, sobre todo, la historia de una familia que descubre que el dinero, cuando es mucha plata y mucho apellido a la vez, puede ser tanto un escudo como una trampa. Y eso, en tiempos donde las dinastías empresarias vuelven a estar en boca de todos, se siente terriblemente actual.
