Shanghai se ensañó con los argentinos: cuatro cayeron en la segunda ronda
Etcheverry, Tirante, Ugo Carabelli y Juan Manuel Cerúndolo se despidieron del Masters 1000 chino. Solo Francisco Cerúndolo sigue en carrera y Sebastián Báez tiene el partido pendiente.
Lo de Etcheverry en Shanghai fue un parto. Arrancó tibio, perdió el primero 6-3 y uno ya se hacía la idea de la sobremesa. Pero el nacido en Buenos Aires se plantó, se llevó el segundo y arrancó el tercero 4-3 arriba, con el público chino que no terminaba de entender bien a quién bancaba. En el momento clave, sin embargo, falló: perdió su servicio cuando el partido pedía otra cosa y terminó cediendo 6-3, 6-3. Svrcina, un checo discreto que viene de la previa, se comió la galletita y ahora va por Medvedev. Uno mira esa derrota y se acuerda de esas noches en las que el Flaco, en primera ronda del ATP de Buenos Aires, regalaba un set inicial para después meter el sprint final. Esta vez no hubo sprint.
Lo de Tirante, el platense, duele distinto. Es un pibe del club, de los que uno vio crecer en challenger; se plantó ante Jódar con un primer set firme (4-6, desde el otro lado de la red) y durante un rato pareció el escenario soñado. Pero el español, 13 del mundo, reaccionó con el público que ya estaba a su favor, emparejó el trámite y se llevó el tercero con total naturalidad. A veces el tenis es así: no importa tanto la jerarquía del rival como el momento en el que se cruzan los caminos. Lehecka, próximo rival del español, lo sabe mejor que nadie.
Los otros dos que volvieron temprano
Ugo Carabelli tuvo la más merecedora de las despedidas. Le peleó de verdad al canadiense Auger-Aliassime, preclasificado número seis, llegó a ganar el primer set y tuvo el segundo en el bolsillo hasta que el tie break lo cruzó Feo: 7-1 abajo. El tercero se definió por detalles, un 7-5 que dejó al argentino con la cabeza alta y las valijas hechas. Es de esos partidos en los que se va uno con bronca, pero también con la tranquilidad del deber cumplido.
Y Juan Manuel Cerúndolo, el hermano del que sigue en carrera, fue el que menos pudo hacer. Le tocó Alcaraz, que venía de ganar el ATP 500 de Tokio y se pasea por Shanghai como si la cancha fuera de su casa. Dos sets idénticos, 6-3 y 6-3, con el español manejando cada pelota como si tuviera un guion aprendido. Para el porteño, apenas una escala más en una temporada en la que le faltó regularidad.
- Francisco Cerúndolo (20°) ya está en tercera ronda. Venció a Safiullin por 7-6 y 6-3 y ahora va contra el checo Mensik (15°).
- Sebastián Báez (53°) todavía tiene que jugar su cruce ante el monegasco Vacherot (17°). Es el último argentino en competencia que no vio acción aún.
- Etcheverry se despidió ante Svrcina, Tirante ante Jódar, Ugo Carabelli ante Auger-Aliassime y Juan Manuel Cerúndolo ante Alcaraz. Cuatro caídas en una sola jornada.
La pregunta queda flotando, como siempre que el tenis nacional se va de un Masters con la mochila cargada: ¿podrá Báez sostener la llama o Shanghai se recordará como una semana para el olvido? El miércoles se sabrá. Mientras tanto, Francisco sigue dando pelea del otro lado de la red, con el ADN de los Cerúndolo intacto, a la espera de un rival exigente en busca de los cuartos. Algo es algo, sobre todo cuando la jornada anterior devolvió cuatro boletos de vuelta.
