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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una clase magistral de la televisión: Breaking Bad se quedó con el trono de las series del siglo

La historia del profesor que se convierte en fabricante de metanfetamina fue elegida como la mejor ficción del siglo XXI por 500 referentes de la industria. La nota recorre el fenómeno, su elenco y las derivaciones que mantuvo viva la saga.

Por Antonella FerrerCultura y espectáculos · · hace 18 d
Una clase magistral de la televisión: Breaking Bad se quedó con el trono de las series del siglo

Me imagino la escena y todavía se me eriza la piel: un hombre de química, bigote canoso y ojeras, parado frente a una pizarra de escuela media en Albuquerque, escuchando una tos que no lo deja terminar la clase. Esa imagen, tan chiquita y tan cotidiana, es la puerta de entrada a una de las historias más demoledoras que dio la pantalla chica. Breaking Bad no arranca con un disparo ni con una persecución: arranca con un diagnóstico. Y eso, ya de arranque, te avisa que lo que viene no va a tener nada de acción gratuita.

La serie la creó Vince Gilligan y se emitió entre 2008 y 2013, con Bryan Cranston en la piel de Walter White, un profesor que, al recibir la noticia de un cáncer pulmonar terminal, decide meterse de lleno en la fabricación y venta de metanfetamina para dejarle un respaldo económico a su familia. En el camino lo acompaña Jesse Pinkman, el socio ideal para el desastre, interpretado por Aaron Paul, y Anna Gunn como Skyler, la esposa que ve cómo su mundo se le desmorona entre las manos. Son 62 episodios en los que la comedia negra de los primeros capítulos va cediendo el paso a un thriller cada vez más oscuro, a medida que Walter se aleja de su propósito original y se interna en un terreno del que ya no hay vuelta atrás.

El veredicto de la industria

Lo concreto es esto: Breaking Bad fue elegida la mejor serie del siglo XXI en una encuesta que reunió las opiniones de 500 figuras de la televisión. Entre los consultados figuraban actores como Elisabeth Moss, el propio Bryan Cranston y Jason Bateman, además de referentes de la industria como los creadores Damon Lindelof y Noah Hawley. Es decir, no fue un ranking de fans ni una elección caprichosa de un portal: fueron colegas, gente que vive adentro del oficio, los que la pusieron en lo más alto.

Gilligan ya había demostrado pulso como guionista de Expediente X, donde dejó capítulos memorables como los de la mitología del fumador negro y la transformación de los personajes en situaciones límite. Esa misma obsesión por los diálogos filosos y las decisiones morales incomodas se nota en cada giro de Breaking Bad, que arranca con una preocupación económica casi doméstica y termina convertida en una tragedia griega con barbas postizas y campana de cocina.

  • Serie original: Breaking Bad (2008-2013), 62 episodios, con Bryan Cranston como Walter White, Aaron Paul como Jesse Pinkman y Anna Gunn como Skyler.
  • Precuela derivada: Better Call Saul, centrada en el personaje de Bob Odenkirk, que se quedó con el puesto 27 en la misma selección de las 100 mejores.
  • Cierre cinematográfico: El Camino, la película dedicada al destino de Jesse Pinkman, otra vez con Aaron Paul en el papel protagónico.

Lo que más me gusta, y se lo digo con la honestidad de alguien que se sienta cada noche frente al televisor esperando que lo sorprendan, es que la serie nunca pierde de vista lo humano. Por más que Walter se vaya hundiendo en el barro del negocio, siempre queda ese hilo familiar tirante, ese diálogo con Skyler donde se mezclan la culpa, el orgullo y el amor en partes iguales. Ahí está la clave de por qué sigue vigente y por qué colegas de la talla de los que participaron de la encuesta la siguen eligiendo como referencia: porque no se trata de una serie de gánsteres disfrazada de drama familiar, sino de un drama familiar que, de a poco, se va tiñendo de gánsteres. Y eso,créanme, no es un detalle menor.

AF
Antonella FerrerCultura y espectáculos

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