Rossi la regaló y el Mengao se durmió en Vila Belmiro: empate con sabor a derrota
El arquero argentino metió un pase insólito, Jorginho se fue expulsado y Neymar, de penal, selló el 2-2 de Flamengo ante Santos por el Brasileirao
Iban 2-0 y el Fla se reía. Pero el fútbol tiene esas: un pase corto de Agustín Rossi, a la altura del círculo central, terminó en penal y roja para Jorginho. Del festejo al garrón en cinco minutos. Así, el Mengao se trajo un punto que huele a derrota desde Vila Belmiro.
La jugada que nadie quiere ver dos veces
Rossi salió jugando como tantas veces, pero esta vez eligió mal. Le cedió la pelota a Jorginho, el volante se comió una infracción adentro del área y, para colmo, vio la roja por doble amarilla. Neymar, con la pausa que lo caracteriza, cambió los dos penales por gol y desinfló al campeón de todo.
Lo concreto: Danilo y Paquetá habían puesto el 2-0 antes del descanso, con una primera mitad que parecía liquidación. Pero en el complemento Flamengo se quedó con uno menos y, lógicamente, se replegó. Santos fue, empujó y encontró justicia en los pies del 10. Empate 2-2 y al vestidor con sabor agridulce para los de Río.
El arco de Rossi, en el ojo de la tormenta
A esta altura, el debate no se puede esquivar. El exBoca venía de cometer errores gruesos ante Independiente del Valle, PSG y Lanús, y ahora suma otro capítulo. Titular desde mediados de 2023, con 189 partidos y un arco invicto en 87, el palmarés no se discute: tres Cariocas, Copa de Brasil 2024, Brasileirao 2025, Supercopa 2025 y la Copa Libertadores 2025. Pero la actualidad pesa, y pesa mucho.
Y hay un dato que no es menor: el Fla se movió en el mercado y cerró a Andrew, venido de Gil Vicente de Portugal, a fin de 2025. Pagó 29.504.000 reales por el pase y 5.230.000 en comisiones. No es un refuerzo cualquiera, es un mensaje. La dirigencia se anticipó a lo que podía pasar.
El Brasileirao no espera. Flamengo necesita seguir arriba, Palmeiras acecha, y cada error de Rossi se amplifica. El arco del Mengao, en mi opinión, es el termómetro del equipo: si el arquero la pasa mal, la defensa la pasa peor. Veremos si Filipe Luís mete mano o le da otra oportunidad. Mientras tanto, Santos celebra un empate que le sabe a victoria. Y yo, desde la tribuna, me quedo con la imagen del pase corto de Rossi: de esas pelotas que en la cancha se gritan desde la popular antes de que la cosa termine mal. Nos leemos en la próxima.
